No hay blog, post de twitter o facebook que no hablen de Lost; Más allá de si todos son fans o nadie nunca vio la serie, es fácil ver que resultó ser algo bastante trascendente. Gente contenta, gente triste, gente enojada; mil preguntas sin contestar y varias interpretaciones distintas para lo que fue un episodio de 2 horas donde había que cerrar una trama tejida desde hace 6 años. Sin embargo, no me preocupa demasiado si terminó como terminó porque signfiicaba una cosa u otra. Me tiene sin cuidado.
No puedo evitar pensar que Lost era, junto a otro conjunto de series, una de las del pack que uno se descargaba, o veía para bajarse cuando buscaba torrents/links para bajarse otra serie. En una charla con gente no muy conocida en la que no hay confianza, siempre alguien preguntaba si veías alguna de ese conjunto; aunque fuera el grupo más desactualizado o sin usar computadora, siempre alguno veía alguna serie, aunque sea sólo por "me gusta el actor protagonista bastante pelotudo y sin actitud comparado con los otros personajes de reparto que tienen más actitud en la uña de sus pies que el protagonista en todo su rol". Y no era sólo un tema de conversación, era un estilo de vida. Los domingos tal, el lunes tal, el martes tal. Hiatus - crisis existencial, ¿Qué hago de mi vida? Y vuelven y haya parciales o finales o lo que sea se acopla a la vida, porque para eso están. Son un excelente complemento.
O lo eran. Todas las series de ese "pack", un pack que vivió conmigo desde mis últimos años de la secundaria, donde mi mayor preocupación era si al otro día se reirían de mi si me peinaba el pelo distinto o si llevaba zapatillas nuevas con un color que no fuera negro o blanco (o lo que usaban todas, All Star color crema, agh), hasta que salí de la escuela y empecé a vivir en otro mundo, un mundo completamente distinto donde la gente te mira con indiferencia pero cierto grado de interés si te vestís de zebra, y siendo así, lo llené de gente, historias, responsabilidades y obligaciones. Pero siempre, siendo así, tenía aquello a qué apegarme, aquello que era lo único que no cambiaba cuando todo alrededor sólo sabía hacer eso. Eran la constante en un viaje en el tiempo y en el espacio. La Penny de todos.
Pero una a una fueron desapareciendo, cambiando, mientras fueron apareciendo otras. Si bien no eran el 100% de las originales, se mantenía algo, una forma, una estructura. Y es cuando terminó Lost que me di cuenta que eso ya se perdió; sólo quedan unas pocas, y muchísimas más nuevas, una nueva generación, un nuevo pack que seguro acompaña a los que son como éramos, a los que sólo van a la escuela y miran por la ventana del colectivo soñando con un mundo mejor, un mundo donde la gente se pone a bailar cuando empezás a cantar. Y mientras para ellos empieza la "constante" y sólo se preguntarán esto dentro de unos años (o temporadas), yo estoy acá lidiando -y no creo ser la única- con un season finale que no me esperaba. ¿Qué me queda ahora?
¿Qué nos queda a todos ahora? Hay dos posibilidades. Seguir viviendo la vida con las series de la nueva generación, hacerlas la nueva constante, igual a la anterior. Algo acoplado a nuestras vidas, en una relación de mutualismo, formando parte todavía de la vida cotidiana. O, no digo dejarlas porque no tiene sentido vivir en un mundo sin ficción, pero sí darse cuenta de algo: Nos queda vivir la vida real.
jueves, mayo 27
Season Finale
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario